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Guía inicial sobre suplementos: vitamina D, omega-3 y más

  • dradiazmagister
  • 6 nov 2025
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: 15 nov 2025


Dra. Cristina Díaz Magister

Artículo revisado y actualizado por: Dra. Cristina Díaz Magíster

Última revisión: 06 de noviembre de 2025

Introducción


     Hoy es habitual ver suplementos en farmacias y en internet; en consulta muchos pacientes acudís preguntando si “merece la pena” tomar vitamina D, multivitamínicos u omega-3. La clave es distinguir entre suplementación indicada (corregir una deficiencia o reducir un riesgo clínico) y suplementación indiscriminada, que puede ser inútil o incluso perjudicial. En este texto encontrarás, de forma práctica y con referencias a guías clínicas qué suplementos tienen evidencia clínica sólida, en quiénes están indicados, qué pruebas se recomiendan antes de iniciar tratamiento y qué riesgos e interacciones debes conocer. Mi objetivo es que, después de leerlo, sepas cuándo consultar en cita médica, qué analíticas debemos pedir antes de tomarlos y que acciones evitar (Mayo Clinic; O’Connor et al., 2021; WHO, 2023).


Criterios para considerar que un suplemento “funciona”


     Consideramos que un suplemento funciona cuando hay evidencia de ensayos clínicos, metaanálisis o guías que muestran beneficio clínico relevante —p. ej. corrección de déficit documentado, reducción de eventos adversos (fracturas, baja de triglicéridos) o prevención en grupos concretos— y el perfil beneficio/daño es favorable (O’Connor et al., 2021).





Suplementos


Vitamina D

     Indicación: personas con déficit documentado (25-OH-vitamina D baja), mayores con riesgo de osteoporosis, malabsorción o tratamiento con fármacos que interfieren, y personas con exposición solar muy limitada. Antes de iniciar, pide 25-OH-vitamina D; si está baja, suplementación guiada por la analítica es la ruta adecuada. No es necesario suplementar de forma universal en adultos sanos con dieta y exposición solar adecuadas (Mayo Clinic).


Vitamina B12

     Indicación: sospecha clínica (anemia macrocítica, alteraciones sensitivas) o factores de riesgo (edad avanzada, cirugía gástrica, metformina prolongada, veganismo). En muchos casos la B12 oral a altas dosis (1–2 mg/día) es tan eficaz como la vía intramuscular para normalizar niveles y síntomas, aunque la vía parenteral se prefiere si hay afectación neurológica grave. Solicita B12 sérica y, si procede, metilmalonato/holotranscobalamina para confirmar déficit (Mounsey et al., 2022; Wang et al., 2018).


Hierro y folatos

     Indicación: anemia ferropénica confirmada por analítica (Hb baja + ferritina baja). El hierro oral (sulfato ferroso u otras formulaciones) corrige la mayoría de anemias ferropénicas; la pauta inicial suele ser diaria o en días alternos según tolerancia gastrointestinal y respuesta (monitorizar Hb y ferritina cada 4–8 semanas). En casos de intolerancia o mala absorción, se valora hierro intravenoso. En embarazo, el ácido fólico periconcepcional (0,4–0,8 mg) reduce el riesgo de defectos del tubo neural; además, la suplementación con hierro está indicada si existe riesgo o déficit (WHO). No inicies hierro sin confirmar el déficit: el exceso puede causar molestias digestivas y enmascarar otras patologías (NHS, 2020; NHS, s. f.).


Omega-3

     La evidencia es heterogénea: no son recomendables como “tónico cardioprotector” universal en población sana; sí pueden ser útiles en hipertrigliceridemia y en ciertos pacientes con enfermedad cardiovascular establecida según dosis/formulaciones específicas (metaanálisis y revisiones). Consulta con tu médico de familia si piensas tomarlos junto a fármacos cardiovasculares (Khan et al., 2021).


Magnesio

     El magnesio tiene evidencia moderada para prevención de migraña en algunos estudios y revisiones recientes; las guías lo consideran una opción razonable, especialmente si hay contraindicación a fármacos preventivos. Para calambres musculares la evidencia es menos consistente: revisiones muestran beneficio limitado en adultos mayores, con resultados más heterogéneos en embarazo. Dosis y formulación importan; consulta antes de iniciar (Domínguez, 2025; Garrison et al., 2020).


Multivitamínicos

    La evidencia indica beneficios muy limitados para la prevención de cáncer o enfermedad cardiovascular en población general sana; algunos estudios incluso han señalado ausencia de beneficio o señales de riesgo en subgrupos. No sustituyen una dieta equilibrada y su indicación debe ser individualizada (O’Connor et al., 2021; USPSTF, 2022).


Vitamina C y probióticos

     Vitamina C no previene resfriados en la población general, pero la suplementación regular puede reducir la duración y la severidad; su uso terapéutico tras inicio de síntomas muestra resultados menos consistentes (Hemilä & Chalker, 2013). Los probióticos muestran evidencia moderada para reducir la incidencia y duración de infecciones respiratorias en algunos grupos; elección de cepa y dosis son relevantes (Zhao et al., 2022).


Calcio

      El calcio es esencial para huesos; en la mayoría de adultos una dieta adecuada aporta lo necesario. Los suplementos pueden indicarse en personas con riesgo de osteoporosis o ingesta dietética insuficiente, pero deben usarse con precaución (dosis totales seguras) y valorando interacciones y riesgo de litiasis renal (NHS, 2020).

 

Cómo decidir en la práctica

  1. ¿Síntomas o factores de riesgo? → Analítica dirigida (B12, ferritina, 25-OH-vitamina D).

  2. ¿Embarazo o planificación? → Ácido fólico y consulta obstétrica.

  3. ¿Tomas medicación crónica? → Pide cita médica para revisar interacciones.

  4. ¿Eres sano y bien alimentado? → Prioriza dieta; medita suplementos sólo si hay déficit demostrado.


Guía definitiva sobre vitaminas y micronutrientes

 


Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Puedo tomar un multivitamínico “por si acaso”?

En general no es necesario si tienes dieta variada; la evidencia no respalda reducción clara de enfermedades en adultos sanos y puede haber riesgos en ciertos subgrupos.

¿Qué analíticas debo pedir antes de suplementar?

Según sospecha: 25-OH-vitamina D, B12 sérica (±metilmalonato), hemograma y ferritina si hay cansancio o sospecha de anemia. Solicita cita médica para interpretación.

¿Los suplementos son seguros durante el embarazo?

El ácido fólico periconcepcional está claramente indicado; otros suplementos deben discutirse con tu equipo sanitario.


¿Necesitas asesoramiento personalizado sobre suplementación?

Si después de leer este artículo tienes dudas sobre si necesitas suplementarte, este es el enfoque que seguimos en la consulta para ofrecerte un plan personalizado:


  1. Evaluación inicial: revisaremos tus niveles mediante analíticas (vitamina D, B12, hierro, etc.) y evaluaremos tus factores de riesgo y síntomas.

  2. Orientación personalizada: te explicaremos los resultados y, si es necesario, diseñaremos un plan de suplementación ajustado a tus necesidades específicas.

  3. Seguimiento: realizaremos consultas control para monitorizar tu respuesta, ajustar dosis y asegurar que alcanzas tus objetivos de salud.


📅 Pedir cita es muy sencillo. La consulta médica se encuentra en Boadilla del Monte, con fácil acceso tanto desde el Casco Antiguo como desde la Urbanización Montepríncipe.



👩‍⚕️ Descubre mi filosofía y enfoque personalizado.


Bibliografía (formato APA)


Dra. Cristina Díaz Magister

Médico de Familia (col. nº 282878099, ICOMEM).

💬 Nota: La información de este artículo tiene carácter general y no sustituye una consulta médica personalizada. Cada caso requiere una valoración individual; si tienes síntomas o dudas sobre tu salud, consulta con un profesional sanitario.

1 comentario

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Antonio
06 nov 2025
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Muy buen artículo, da gusto encontrar información tan clara.

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