Trastornos alimentarios en Navidad: señales de alerta
- dradiazmagister
- 22 dic 2025
- 14 Min. de lectura
Actualizado: 28 dic 2025

Artículo revisado y actualizado por: Dra. Cristina Díaz Magister
Última revisión: 22 de diciembre de 2025
Introducción
La Navidad suele asociarse con reuniones familiares, celebraciones y, inevitablemente, comidas abundantes. Para la mayoría de las personas, estos encuentros representan momentos de alegría y conexión. Sin embargo, para quienes sufren un trastorno de la conducta alimentaria (TCA) o están en riesgo de desarrollarlo, las fiestas navideñas pueden convertirse en un periodo especialmente difícil y vulnerable.
Durante estas fechas, la presión social en torno a la comida se intensifica de manera notable. Las cenas familiares se multiplican, los comentarios sobre el aspecto físico se vuelven más frecuentes, y existe una expectativa casi universal de "disfrutar" de la comida en abundancia. Para una persona que lucha con su relación con la alimentación, este contexto puede generar ansiedad significativa, desencadenar conductas restrictivas, atracones o comportamientos compensatorios.
Los trastornos de la conducta alimentaria constituyen un conjunto de enfermedades mentales graves que afectan a millones de personas en todo el mundo. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente 70 millones de personas padecen algún tipo de TCA globalmente, siendo la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón los más prevalentes (OMS, 2022). En España, se estima que entre el 4-6% de la población sufre algún trastorno alimentario, con un aumento preocupante en los últimos años, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes (Ministerio de Sanidad, 2023).
Estos trastornos no discriminan por edad, género ni condición socioeconómica, aunque presentan mayor incidencia en mujeres jóvenes. Lo más importante que debemos comprender es que no se trata de caprichos ni de falta de voluntad: los TCA son enfermedades complejas con componentes biológicos, psicológicos y sociales que requieren atención profesional especializada.
Como médico de familia es fundamental que las familias conozcan las señales de alerta para poder detectar estos trastornos precozmente. El diagnóstico temprano y la intervención oportuna mejoran significativamente el pronóstico y las posibilidades de recuperación completa. Durante la Navidad, cuando los síntomas pueden agravarse o hacerse más evidentes, es crucial estar atentos y saber cuándo buscar ayuda profesional.
Este artículo tiene como objetivo proporcionarte información clara, sobre los trastornos alimentarios en el contexto navideño. Abordaremos qué son exactamen, por qué la Navidad representa un periodo de riesgo, cuáles son las señales de alerta específicas que debes observar, y cómo puedes apoyar a un familiar si sospechas que está atravesando esta situación.
Si durante estas fiestas observas comportamientos preocupantes en un ser querido, o si tú mismo experimentas dificultades con la alimentación, recuerda que pedir ayuda es un acto de valentía, no de debilidad. La recuperación es posible, y el primer paso es reconocer que existe un problema.

Qué son los trastornos alimentarios
Los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades mentales graves caracterizadas por alteraciones persistentes en los patrones de alimentación o en las conductas relacionadas con la comida, que resultan en un deterioro significativo de la salud física y del funcionamiento psicosocial (American Psychiatric Association, 2022).
Estos trastornos van mucho más allá de simples "problemas con la comida". Implican una preocupación excesiva por el peso, la forma corporal o la alimentación que interfiere con la vida cotidiana de la persona y puede poner en riesgo su salud e incluso su vida. Los TCA están entre las enfermedades psiquiátricas con mayor mortalidad entre todas las enfermedades psiquiátricas, principalmente debido a complicaciones médicas y al riesgo elevado de suicidio (National Eating Disorders Association, 2023).
Según datos del Ministerio de Sanidad, en España se estima que entre 400.000 y 600.000 personas sufren algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria, lo que representa aproximadamente el 1-2% de la población general. Sin embargo, estas cifras podrían ser significativamente mayores si consideramos los casos no diagnosticados, que se estiman en torno al 50-70% del total real (Ministerio de Sanidad, 2023).
En la Comunidad de Madrid, los datos son especialmente preocupantes. La región concentra uno de los índices más altos de prevalencia de TCA en España, en parte debido a su alta densidad poblacional y la presión sociocultural característica de grandes urbes. El Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid, centro de referencia nacional, reporta un incremento del 47% en las consultas por TCA desde 2019, con un pico especialmente significativo tras la pandemia de COVID-19 (Comunidad de Madrid, 2024).

Los principales trastornos alimentarios incluyen:
Anorexia nerviosa: se caracteriza por una restricción severa de la ingesta alimentaria, un miedo intenso a ganar peso y una alteración significativa en la percepción del propio cuerpo. Las personas con anorexia suelen verse con sobrepeso incluso cuando están peligrosamente delgadas. Esta distorsión de la imagen corporal es uno de los síntomas más distintivos y preocupantes (Mayo Clinic, 2024).
Bulimia nerviosa: implica episodios recurrentes de atracones (consumo de grandes cantidades de comida en poco tiempo con sensación de pérdida de control) seguidos de conductas compensatorias inapropiadas para evitar el aumento de peso, como vómito autoinducido, uso excesivo de laxantes o diuréticos, ayuno o ejercicio extremo (NHS, 2023).
Trastorno por atracón: Se caracteriza por episodios recurrentes de atracones sin las conductas compensatorias típicas de la bulimia. Durante estos episodios, la persona come mucho más rápido de lo normal, hasta sentirse incómodamente llena, a menudo cuando no tiene hambre física, y experimenta posteriormente sentimientos intensos de culpa o vergüenza (American Psychiatric Association, 2022).
Otros trastornos especificados: Incluyen variantes atípicas de anorexia, bulimia de baja frecuencia, trastorno por purgas y síndrome de ingesta nocturna, entre otros.
Es crucial entender que los trastornos alimentarios son enfermedades biopsicosociales con múltiples factores contribuyentes: predisposición genética, alteraciones neurobiológicas, rasgos de personalidad como perfeccionismo o necesidad de control, experiencias traumáticas, presión sociocultural sobre la imagen corporal, y factores ambientales estresantes.
Por qué la Navidad es un periodo especialmente vulnerable
La temporada navideña presenta características únicas que la convierten en un periodo de alto riesgo para personas con trastornos alimentarios o en situación de vulnerabilidad. Comprender estos factores es fundamental para poder ofrecer apoyo adecuado.

Presión social centrada en la comida: Durante las fiestas, prácticamente todas las celebraciones giran en torno a comidas copiosas. Las reuniones familiares, cenas de empresa, encuentros con amigos... todos estos eventos tienen la comida como elemento central. Para alguien que lucha con su relación con la alimentación, esta presión constante puede generar ansiedad anticipatoria severa (National Eating Disorders Association, 2023).
Comentarios sobre el cuerpo y la apariencia: Es común que durante las reuniones navideñas, familiares que no se han visto en meses hagan comentarios sobre cambios en el peso o la apariencia física: "¡Qué delgada estás!" o "Se te ve que has disfrutado este año" son frases aparentemente inocentes que pueden ser extremadamente dañinas para personas vulnerables. Estos comentarios refuerzan la hipervigilancia sobre el cuerpo y pueden desencadenar o intensificar comportamientos patológicos (Beat Eating Disorders, 2024).
Ruptura de rutinas: Las vacaciones navideñas alteran las rutinas diarias: horarios de comidas irregulares, menos estructura en el día a día, cambios en los patrones de sueño. Para personas con TCA, las rutinas proporcionan sensación de control y seguridad; su ausencia puede generar mayor ansiedad y desestabilización (Mayo Clinic, 2024).
Expectativas de "disfrutar" de la comida: Existe una presión social implícita de que "debes disfrutar" de las comidas navideñas, de "darte un capricho". Para alguien con un trastorno alimentario, esta expectativa puede generar culpa intensa tanto si cede (por "perder el control") como si no lo hace (por "decepcionar" a la familia).
Aumento del estrés general: Las fiestas, aunque festivas, también son estresantes: gastos económicos, gestión de dinámicas familiares complejas, presión por "ser feliz", nostalgia o tristeza si falta alguien querido. El estrés es un factor desencadenante conocido de síntomas alimentarios (National Health Service, 2023).
Mayor aislamiento percibido: Paradójicamente, aunque es temporada de reuniones, las personas con TCA pueden sentirse más aisladas y diferentes, especialmente si observan que otros "disfrutan sin problemas" de situaciones que para ellas son fuente de angustia.
Señales de alerta específicas durante la Navidad
Identificar las señales de un trastorno alimentario requiere atención a cambios en el comportamiento, actitudes y patrones relacionados con la comida, el cuerpo y el bienestar emocional. Durante la Navidad, algunos signos pueden volverse más evidentes o intensificarse.
Conductas alimentarias preocupantes:
Evitar sistemáticamente comidas familiares con excusas recurrentes ("ya comí antes", "me duele el estómago", "no me encuentro bien")
Restringir severamente las porciones o eliminar grupos alimentarios enteros sin justificación médica
Comer cantidades excesivas de comida de forma rápida y aparentemente sin control, especialmente en privado
Desaparecer al baño inmediatamente después de comer de manera consistente
Ejercicio compulsivo, incluso en días festivos, con evidente malestar si no puede realizarlo
Contar calorías obsesivamente, pesar alimentos o rituales rígidos en torno a la comida
Llevar su propia comida "segura" a eventos sociales de manera sistemática
Cambios físicos observables:
Pérdida de peso significativa y rápida sin causa médica aparente
Fluctuaciones notables de peso en periodos cortos
Sensibilidad extrema al frío, usar múltiples capas de ropa en ambientes cálidos
Mareos frecuentes, desmayos o fatiga extrema
Alteraciones menstruales o pérdida del periodo en mujeres
Aspecto del cabello y uñas deteriorado (cabello fino, quebradizo, caída)
Hinchazón facial, especialmente en zona de glándulas salivales (en casos de vómitos frecuentes)
Callosidades en nudillos (signo de Russell, por vómito autoinducido)
Cambios emocionales y psicológicos:
Ansiedad visible antes de eventos con comida, llegando a ataques de pánico
Irritabilidad o cambios bruscos de humor, especialmente relacionados con situaciones alimentarias
Aislamiento social progresivo, especialmente de eventos que involucren comida
Preocupación obsesiva por el peso, la forma del cuerpo o la apariencia física
Comentarios negativos constantes sobre su cuerpo o peso
Distorsión evidente de la imagen corporal (verse con sobrepeso estando delgado)
Depresión, tristeza persistente o desesperanza
Baja autoestima que parece vinculada principalmente a la apariencia física

Conductas compensatorias:
Uso de laxantes, diuréticos o pastillas para adelgazar sin prescripción médica
Vómitos autoinducidos (pueden detectarse por el olor característico, manchas en dientes, uso excesivo de enjuague bucal)
Ayunos prolongados después de comidas festivas
Ejercicio excesivo con carácter punitivo ("compensar" lo comido)
Cambios en las relaciones interpersonales:
Mentiras frecuentes sobre lo que han comido o sobre su peso
Defensividad extrema cuando se menciona el tema de la alimentación
Conflictos familiares recurrentes en torno a las comidas
Retirada de actividades que antes disfrutaba
Es fundamental recordar que no todos estos signos deben estar presentes para que exista un problema. Incluso la presencia de algunos de ellos justifica una conversación empática y, si persisten, una consulta médica profesional.
Tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria: un abordaje multidisciplinar
Comprender que los trastornos alimentarios requieren tratamiento especializado y que la recuperación es posible es fundamental tanto para las personas afectadas como para sus familias. El tratamiento de los TCA ha avanzado significativamente en las últimas décadas, aunque sigue siendo complejo y requiere un abordaje integral.
Equipos multidisciplinares especializados:
El tratamiento óptimo de los TCA requiere la coordinación de diferentes profesionales sanitarios trabajando conjuntamente (National Institute for Health and Care Excellence, 2020):
Psiquiatría: evaluación diagnóstica, tratamiento farmacológico cuando esté indicado (antidepresivos, ansiolíticos en casos específicos), manejo de comorbilidades psiquiátricas como depresión o ansiedad.
Psicología clínica: terapia especializada, siendo la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia basada en la familia (FBT, especialmente en adolescentes) las intervenciones con mayor evidencia científica de eficacia.
Nutrición especializada: educación nutricional, planificación de alimentación, normalización de patrones alimentarios, manejo de miedos específicos a alimentos.
Medicina interna/Pediatría: monitorización de complicaciones médicas, seguimiento de constantes vitales, analíticas periódicas, gestión de la realimentación en casos de desnutrición severa.
Trabajo social: apoyo familiar, coordinación de recursos, gestión de aspectos sociolaborales o educativos.

Papel del médico de familia:
Como médico de familia, mi papel en el manejo de los TCA incluye:
Detección precoz: identificar señales de alerta en consultas rutinas
Evaluación inicial: valoración clínica, descartar diagnósticos diferenciales, solicitar pruebas complementarias básicas
Coordinación asistencial: derivación a recursos especializados y seguimiento conjunto
Monitorización: control periódico de constantes, peso, complicaciones médicas en coordinación con el equipo especializado
Apoyo continuado: acompañamiento a largo plazo, especialmente tras el alta de servicios especializados
Cómo abordar la situación con un ser querido
Si sospechas que un familiar o amigo puede estar atravesando un trastorno alimentario, especialmente durante estas fiestas, tu actitud y manera de abordar el tema pueden marcar una diferencia significativa.
Elige el momento y lugar adecuados: no confrontes a la persona durante una comida familiar ni delante de otros. Busca un momento privado, tranquilo, cuando ambos tengan tiempo y no haya prisa. El respeto a su dignidad y privacidad es fundamental (Beat Eating Disorders, 2024).
Expresa preocupación desde el amor, no desde el juicio: usa mensajes en primera persona: "Me preocupa verte tan angustiada cuando comemos juntas" en lugar de "Estás fatal, tienes un problema serio". Evita comentarios sobre su aspecto físico, incluso si crees que son positivos. Enfócate en comportamientos específicos que has observado y en tu preocupación por su bienestar emocional.
Escucha sin juzgar: prepárate para escuchar sin interrumpir, sin minimizar ("no es para tanto") ni dramatizar. Es posible que la persona niegue el problema inicialmente; esto es parte del trastorno. No insistas agresivamente, pero tampoco abandones el tema completamente.

Evita comentarios sobre comida, peso o apariencia: frases como "solo tienes que comer", "estás demasiado delgada" o "si quisieras podrías controlarte" son contraproducentes y reflejan incomprensión de la naturaleza del trastorno. Los TCA no se resuelven con fuerza de voluntad (National Eating Disorders Association, 2023).
Ofrece apoyo concreto: pregunta cómo puedes ayudar. Puede ser acompañar a una consulta médica, buscar información sobre recursos especializados, o simplemente estar disponible para hablar cuando lo necesite.
Sugiere ayuda profesional: explica con claridad que los trastornos alimentarios son enfermedades que requieren tratamiento especializado, y que pedir ayuda es señal de fortaleza. Ofrécete para ayudar a buscar profesionales o a acompañar a la primera cita si la persona lo desea.
Cuida también de ti mismo: apoyar a alguien con un trastorno alimentario puede ser emocionalmente agotador. No descuides tu propio bienestar, busca apoyo si lo necesitas, y recuerda que tú no eres responsable de su recuperación, aunque puedes ser un apoyo valioso en ese camino.
Cuándo buscar ayuda profesional
La intervención temprana en los trastornos alimentarios mejora significativamente el pronóstico. Debes considerar buscar ayuda profesional si observas alguna de estas situaciones:
Signos de urgencia médica (requieren atención inmediata):
Desmayos frecuentes o pérdida de consciencia
Frecuencia cardíaca muy baja (bradicardia) o irregular
Presión arterial muy baja
Deshidratación severa
Debilidad extrema o incapacidad para levantarse
Pensamientos suicidas o autolesiones
Vómitos con sangre
Signos que justifican consulta médica próxima:
Pérdida significativa de peso en poco tiempo (más del 10% del peso corporal en 6 meses)
Amenorrea (ausencia de menstruación) durante 3 o más ciclos
Comportamientos alimentarios que interfieren significativamente con la vida diaria
Aislamiento social marcado
Síntomas depresivos o ansiosos severos
Uso de laxantes, diuréticos o vómitos autoinducidos de forma regular
Dónde buscar ayuda
El primer paso suele ser consultar con tu médico de familia, quien puede realizar una evaluación inicial, descartar complicaciones físicas y derivar a especialistas cuando sea necesario. El abordaje de los TCA requiere un equipo multidisciplinar que incluye psiquiatría, psicología especializada en TCA, nutrición y medicina interna o pediatría según el caso (Ministerio de Sanidad, 2023).
Si vives en la zona oeste de Madrid y necesitas una primera valoración o no sabes por dónde empezar, puedes solicitar una consulta médica para una evaluación inicial y orientación sobre los pasos a seguir. También ofrezco consulta online si te resulta más cómodo comenzar de esa manera.
En casos de urgencia psiquiátrica, puedes acudir a urgencias hospitalarias o contactar con el teléfono de atención a la conducta suicida 024, disponible las 24 horas.
Prevención y autocuidado durante las fiestas
Aunque no todos los trastornos alimentarios pueden prevenirse, existen estrategias que pueden ayudar a reducir el riesgo o a gestionar mejor las situaciones desencadenantes durante la Navidad.
Para personas en riesgo o en recuperación:
Planifica con antelación: anticipa situaciones difíciles y prepara estrategias de afrontamiento. Puede ser útil tener un "plan de escape" si una situación se vuelve abrumadora
Mantén el contacto con tu equipo terapéutico: no abandones el tratamiento durante las fiestas. Si es posible, programa sesiones adicionales en este periodo
Establece límites: está bien decir "no" a eventos o situaciones que sabes que te resultarán muy difíciles de manejar
Busca apoyo: identifica personas de confianza con quienes puedas hablar si te sientes angustiado
Practica autocompasión: recuerda que las fiestas son difíciles para muchas personas con TCA, y que mereces cuidado y comprensión
Para familiares:
Evita comentarios sobre peso, comida o apariencia: esto incluye comentarios sobre tu propio cuerpo o el de otros
No presiones para comer: ofrecer comida está bien, insistir repetidamente no lo está
Normaliza el no participar en todas las actividades: respeta si alguien necesita tomarse un descanso
Crea espacios seguros: ofrece actividades navideñas que no giren exclusivamente en torno a la comida
Edúcate: aprende sobre trastornos alimentarios para comprender mejor lo que atraviesa tu ser querido
Conclusión
Los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades mentales graves pero tratables que pueden intensificarse durante la temporada navideña debido a la presión social en torno a la comida, los comentarios sobre el cuerpo y la ruptura de rutinas. Reconocer las señales de alerta es el primer paso fundamental para poder ofrecer apoyo y buscar ayuda profesional cuando sea necesario.
Si durante estas fiestas observas comportamientos preocupantes en un ser querido, recuerda que tu apoyo empático, sin juicios, puede marcar una diferencia significativa. Evita comentarios sobre peso o apariencia, ofrece escucha activa y sugiere ayuda profesional cuando sea apropiado.
Como médico de familia, quiero enfatizar que no estás solo en esto. Los trastornos alimentarios requieren abordaje multidisciplinar especializado, pero el primer paso puede darse en la consulta de atención primaria, donde podemos realizar una valoración inicial, descartar complicaciones médicas y orientar sobre los recursos más adecuados para cada caso.
Si te preocupa tu propia relación con la comida o la de un familiar, especialmente durante estas fechas, no dudes en buscar ayuda. La recuperación es posible, y buscar apoyo profesional es un acto de valentía y autocuidado.
Para consultas o si necesitas orientación sobre los pasos a seguir, puedes solicitar una cita médica donde evaluaremos tu situación de manera personalizada y confidencial.
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Preguntas Frecuentes (FAQ)
1. ¿Los trastornos alimentarios solo afectan a adolescentes?
No. Aunque la edad de inicio más común está entre los 12 y 25 años, los trastornos alimentarios pueden aparecer a cualquier edad, incluida la infancia y la edad adulta. En los últimos años se ha observado un aumento de casos en personas mayores de 40 años, especialmente en contextos de transiciones vitales estresantes (Mayo Clinic, 2024). Nadie es "demasiado mayor" para desarrollar un TCA ni para buscar ayuda.
2. ¿Es normal preocuparse por ganar peso en Navidad?
Cierta preocupación por los cambios de peso durante las fiestas es relativamente común en nuestra sociedad. Sin embargo, cruza la línea hacia lo problemático cuando esta preocupación genera ansiedad significativa, comportamientos restrictivos extremos, aislamiento social, o cuando domina tus pensamientos de manera obsesiva. Una pequeña ganancia de peso temporal durante las fiestas es completamente normal y el cuerpo tiende a regularizarse naturalmente después sin necesidad de medidas drásticas (NHS, 2023).
3. ¿Qué hago si mi familiar niega tener un problema?
La negación es una característica común de los trastornos alimentarios, forma parte de la enfermedad. No insistas de manera agresiva, pero tampoco ignores el problema. Mantén la puerta abierta para conversaciones futuras, expresa tu preocupación de manera no confrontativa, y busca orientación profesional sobre cómo manejar la situación. En algunos casos, especialmente si hay riesgo médico grave, puede ser necesaria una intervención más directa con ayuda profesional especializada (Beat Eating Disorders, 2024).
4. ¿Los trastornos alimentarios se curan completamente?
Sí, la recuperación completa es posible. Con tratamiento adecuado, apoyo continuado y tiempo, muchas personas se recuperan totalmente de los trastornos alimentarios. Sin embargo, el proceso puede ser largo y no siempre lineal; pueden existir altibajos. El tratamiento temprano mejora significativamente las probabilidades de recuperación completa. Incluso personas con TCA de larga evolución pueden mejorar sustancialmente su calidad de vida con el tratamiento apropiado (National Eating Disorders Association, 2023).
Bibliografía (formato APA)
American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5th ed., text rev.). https://doi.org/10.1176/appi.books.9780890425787
Beat Eating Disorders. (2024). Tools to support yourself at Christmas. https://www.beateatingdisorders.org.uk/get-information-and-support/get-help-for-myself/self-help-and-self-care/support-yourself-at-christmas/
Comunidad de Madrid. (2023). Plan Estratégico de Salud Mental y Adicciones 2022-2024. https://www.comunidad.madrid/transparencia/informacion-institucional/planes-programas/plan-estrategico-salud-mental-y-adicciones-2022-2024
Mayo Clinic. (2024). Eating disorders: Symptoms and causes. https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/eating-disorders/symptoms-causes/syc-20353603
Ministerio de Sanidad. (2023). Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud: Trastornos de la conducta alimentaria. https://www.sanidad.gob.es/areas/calidadAsistencial/estrategias/saludMental/home.htm
National Eating Disorders Association. (2023). What are eating disorders? https://www.nationaleatingdisorders.org/what-are-eating-disorders
National Institute for Health and Care Excellence. (2020). Eating disorders: Recognition and treatment (NICE guideline NG69). https://www.nice.org.uk/guidance/ng69
National Health Service. (2023). Eating disorders: Overview. https://www.nhs.uk/mental-health/feelings-symptoms-behaviours/behaviours/eating-disorders/overview/
Organización Mundial de la Salud. (2022). Mental health: Eating disorders. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/mental-disorders
Dra. Cristina Díaz Magister
Médico de Familia (col. nº 282878099, ICOMEM).
💬 Nota: La información de este artículo tiene carácter general y no sustituye una consulta médica personalizada. Cada caso requiere una valoración individual; si tienes síntomas o dudas sobre tu salud, consulta con un profesional sanitario.



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Gracias por toda la información doctora, como familiar nos ayuda mucho a aclarar conceptos y tener una visión más completa